Feroz golpiza: «Los médicos me dijeron que estuvo muy cerca de matarme»


El pasado 9 de abril se produjo un hecho delictivo en la ciudad de Ramallo que estuvo muy cerca de terminar en una tragedia. Un sujeto ingresó al patio de una vivienda para perpetrar un robo, pero fue sorprendido por la dueña de casa y comenzaron a forcejear por un celular. El esposo de la victima escuchó los gritos y cuando fue a ver qué ocurría fue recibido por el delincuente arrojándole un disco de frenos de automóvil por la cabeza y lo hirió gravemente.

Darío Franzoni y Gisela González son los integrantes de una pareja que se domicilian en una vivienda ubicada sobre calle Leloir y bajada al Puerto local. En la noche del pasado 9 de abril, en lo que hasta ese momento era un día normal, Gisela salió al patio a buscar unas cosas para ingresarlas en la vivienda y se encontró con un delincuente a punto de robar algunas pertenencias que estaban ahí. Al verlo atinó a preguntarle que hacía en su casa, pero el delincuente no la dio tiempo para más y la comenzó a golpear con sus manos, piernas y hasta una madera. En esos momentos el esposo se encontraba en el interior de la casa, pero al escuchar ruidos decidió salir y se encontró con esa escena. Le gritó para que dejara de pegarle y sin mediar palabra, el ladrón tomó un disco de frenos de automóvil que se encontraba en el piso y se lo arrojó como si fuera un platillo. Lamentablemente para Darío, el disco le pegó en su cráneo y lo desvaneció.

Mientras el ladrón se daba a la fuga, su esposa llamó a la policía y al hospital para que vengan a ayudar a su esposo. Cuando llegaron se dieron cuenta que la herida era de gravedad y lo trasladaron al Sanatorio Nuestra Señora del Rosario de la ciudad de San Nicolás y con posterioridad lo derivaron a la Clínica Sindicato Camioneros de San Justo. Luego de unos días en terapia intensiva se fue recuperando poco a poco, le dieron el alta, pero tiene que volver a muy corto plazo para que le coloquen una prótesis en su cabeza que remplazará el hueso del cráneo.
En tanto el delincuente, quien fuera reconocido por Gisela González, se encuentra privado de su libertad.

“Un momento horrible”
Estábamos los dos solos y salí buscar algunas cosas que tenía en el fondo. Cuando salgo lo veo a este tipo en el patio, lo reconocí y le pregunté que hacía en mi casa, no me respondió nada y me quiso sacar el celular. Comenzamos a forcejar y como no me podía sacar, se puso muy nervioso y me pegaba sin parar. Creo que si no salía Darío me podría haber hecho mucho mal, porque estaba como ciego y a lo último hasta me pegaba con una tabla”, contó Gisela visiblemente conmocionada por los momentos que vivió esa fatídica noche.La mujer vivió un momento horrible al ser atacada por un sujeto que conocen porque es un reconocido delincuente local y pasa todos los días por su casa para ir hacía la suya, que está en la zona de las barrancas del río Paraná. Justamente fue el testimonio de Gisela el que oriento a la policía en la búsqueda de este hombre y su posterior detención.

“No me dio tiempo a nada”
Mientras afuera ocurría todo lo que relató Gisela, Darío estaba en el interior de la casa y salió cuando escuchó los gritos. Cuando llegó a pocos metros de donde estaba su mujer y el hombre, se le terminó el mundo. “Cuando salgo de la casa me voy hasta donde estaba este tipo pegándole a mi mujer y cuando le digo que pare, me miró, se agachó para agarrar el disco de freno que estaba en el piso y me lo tiró desde unos tres o cuatro metros de distancia. Me dio en el cráneo, arriba del ojo izquierdo, y me desvaneció. Después de eso no me acuerdo de nada y recién me desperté en el sanatorio”, contó ante EL NORTE.“Los médicos que me atendieron me dijeron que no me mató de milagro, que me salvó porque no me pegó uno o dos centímetros al costado de donde fue el golpe. Realmente la pasé muy feo y ahora estoy esperando que me llamen para la intervención donde me van a colocar una plaqueta que reemplazará el hueso del cráneo que me tuvieron que extraer”, dijo luego.

Un delincuente conocido
Darío y Gisela. Describen al ladrón como un tipo violento, con cuantiosos antecedentes en delitos contra la propiedad y que, según ellos, tiene en vilo al barrio. “Acá es muy común que se metan a los patios y se lleven lo que hayas dejado. Como ellos pasan por acá para ir al rancho donde viven – se refiere a este sujeto y otros integrantes de su familia que también están familiarizados con el delito – y se llevan lo que encuentran a su paso. La verdad que estamos con un cierto temor por esta situación que estamos viviendo”, declaró Gisela al cierre del contacto con EL NORTE.

FOTO: “Te salvaste de milagro”, le dijeron los médicos a Darío cuando se recuperó.

Fuente: Diario El Norte

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